Nuestra historia

Arica, Chile · Un relato de familia

Nuestra historia comienza
mucho antes de una taza de té.

Comienza con Chi Cheng Chau y Lichan Zhou. Con una llegada a Chile y la voluntad de construir una vida aquí. Hoy, su recorrido emprendedor en este país abarca más de cincuenta años.

Li Chan Zhou es parte de ese camino: un negocio familiar que nació en Arica en 1982 y que sigue adelante con una segunda generación.

01

Los primeros pasos

China → Chile

Llegar.
Empezar de nuevo.

Chi Cheng Chau y Lichan Zhou fueron inmigrantes chinos que construyeron desde cero su negocio familiar en Arica. Su historia en Chile es, antes que una historia de productos, una historia de personas.

Hay una perseverancia que atraviesa ese recorrido: emprender, sostener un proyecto propio y pensar en lo que se quiere entregar a la siguiente generación. Esa es la continuidad que hoy reconocemos en nuestra familia.

Arica, Chile

1982

Lichan Zhou

02 / Un nombre propio

Un negocio lleva
el nombre de una persona.

En 1982 se establece Li Chan Zhou en Arica. Su nombre es el de su fundadora, Lichan Zhou. Un nombre de familia que reúne una forma de trabajar y una responsabilidad con quienes confían en ella.

El proyecto que Chi Cheng Chau y Lichan Zhou levantaron no comenzó con una gran estructura. Comenzó desde cero. Por eso, al mirar su historia, volvemos siempre al cuidado de lo cotidiano y a la confianza que toma tiempo construir.

La segunda generación

2022

Fong-Wan Chau

03 / Tomar la posta

Continuar también
es una forma de cuidar.

En 2022, Fong-Wan Chau toma la posta de sus padres. Cambia la generación al frente del negocio; permanece la filosofía que lo hizo posible.

Continuar esta historia significa reconocer lo que recibió: elegir con honestidad, buscar una calidad excepcional, pensar en precios justos y construir relaciones que duren más que una compra.

04

La historia sigue

Desde Arica

Crecer sin perder
el lugar de donde venimos.

Queremos llegar más allá de Arica. Que más personas en Chile conozcan nuestra selección, sin perder el trato y el criterio que dieron origen al negocio familiar.

La mirada hacia adelante sigue unida a ese comienzo. Otra etapa, con la misma responsabilidad de elegir bien.